El verdugo de Chechu Rubiera en el Giro 2006
El alemán Stefan Schumacher estaba radiante celebrando el triunfo en Gijón cuando se enteró de que estaba en la tierra de Chechu Rubiera. No se le olvidaba que en el Giro de Italia de 2006 logró dos grandes victorias de etapa. La primera fue la tercera jornada, entre Perwez y Namur, de 202 kilómetros, con un repechón final de dos kilómetros para llegar a meta. Precisamente entre aquella lluvia atacó Chechu Rubiera de forma explosiva y se fue en solitario. Parecía que el de Baldornón iba a ganar su tercera etapa italiana cuando por detrás saltó Schumacher y le quitó la victoria a 500 metros de la meta.
Moralmente afecta que te superen de esa forma en el tramo final y también es una gran alegría para el vencedor ajustar tanto la remontada. Sólo que al mirar que Rebellin fue tercero, Bettini llegó cuarto y el ahora triunfador Gilbert fue quinto es para sentirse orgulloso de entrar segundo en Namur.
Ayer, Chechu Rubiera se acercó a Schumacher para felicitarlo por el triunfo en Gijón y en un buen inglés los dos mantuvieron una larga conversación y también recordaron aventuras por las carreteras del mundo.
Schumacher se encargó ayer de dar un primer golpe en la carrera asturiana para lucir el maillot de líder, como ya hizo en el Tour de Francia y Giro de Italia. Un lujo para el palmarés de la vuelta al Principado. Y de momento Stefan piensa en que su equipo le arrope y probarse mañana en la larga y dura subida al Acebo, que debería atragantársele. Pero que le quiten lo bailado después de ganar en Gijón.
Otra cosa es que la Vuelta empezó con demasiada batalla, cuando se sabe que esta edición tiene demasiada dureza y emboscadas y se les acabarán pronto las reservas a muchos participantes. Lo que dejó claro el primer tanteo del Fito y sobre todo el duelo de San Martín de Huerces es que los colombianos, con buen tiempo, salen cuesta arriba como cohetes. Que Santi Pérez está en gran estado de forma y que sabe que los José Herrada, David Blanco, Tino Zaballa y Andrey Amador quieren buscar la victoria final.
Eso era antes de empezar la cuesta abajo de San Martín de Huerces, porque el Movistar de Jaimerena, que había trabajado mucho en perseguir y anular fugas para el jefe de filas, perdió en un desgraciado accidente al costarricense Amador, con la fractura de clavícula. De hecho, su compañero Carlos Oyarzun fue de los que le pilló con su bici cuando estaba el americano en el suelo. Así que perdieron el líder y ahora tendrán que buscar una alternativa con fugas desde lejos o exprimir al cangués Luis Pasamontes, que llega a su tierra ilusionado. La crono de hoy marcará un poco las tendencias para mañana en el Acebo.
