La escapada asturiana
Luis Pasamontes, Joaquín Sobrino e Higinio Fernández forman junto a Santi Pérez la representación del Principado en el pelotón de la presente edición
A poco más de 48 horas para que arranque la 55 Vuelta a Asturias, los corredores apuran sus últimos entrenamientos antes de tomar la salida el jueves en Oviedo. En el pelotón habrá cuatro asturianos: el moscón Santi Pérez, del Barbot-Efapel, vencedor el pasado fin de semana del Gran Premio de Llodio; Luis Pasamontes, Joaquín Sobrino y el benjamín Higinio Fernández. Pasamontes, Sobrino y Fernández afrontan ilusionados esta nueva edición y ven a Santi Pérez como un firme candidato para enfundarse el maillot azul al término de la ronda asturiana.
Luis Pasamontes (Cangas de Narcea, octubre de 1979), del Movistar, uno de los dos único equipos UCI Pro Tour de esta edición junto con Euskaltel-Euskadi, afronta esta edición de la Vuelta a Asturias de una manera especial ya que, aunque intentará que tanto él como su equipo desempeñen un buen papel, reconoce que no va a estar al cien por cien ya que tiene que reservarse para una de sus grandes citas de la temporada: el Giro de Italia.
«Mi objetivo es llegar en el mejor estado de forma para la prueba italiana, que comenzará el 7 de mayo, sólo cinco días después de que acabe la Vuelta a Asturias, y tengo que dosificarme para poder aguantar las tres semanas que dura», señala, «por ello la afronto como preparación, como entrenamiento, aunque eso no quita para tanto yo como el equipo, que lleva un gran año, intentemos hacer un buen papel y dejarnos ver».
Pasamontes, que llegó hace escasamente dos semanas de Bélgica, donde participó en dos clásicas, apura los últimos días de entrenamientos en Madrid. Aunque el recorrido de este año ha variado en relación a los anteriores, el ser asturiano, afirma, le permite no tener que preparar la carrera en las carreteras del Principado. «Conozco los recorridos muy bien, de cuando estaba en categorías inferiores, sobre todo el de la etapa reina (la del santuario del Acebo de categoría especial del sábado 30), ya que soy de la zona, por eso durante estos días haré de guía de mi equipo». Sobre los cambios introducidos en esta 55.ª edición, con la Subida al Naranco como quinta y última etapa de la ronda, Pasamontes asegura que aportarán más emoción. «La ronda va a ser decisiva etapa a etapa, ya que todos los días subiremos puertos complicados y las cosas pueden variar mucho de una etapa a otra. Para el espectador creo que va a ser muy interesante y le mantendrá frente al televisor hasta el último minuto».
Aunque reconoce que no conoce la lista definitiva de los participantes, apuesta por Santi Pérez como uno de los firmes candidatos a la victoria final, algo en lo que coincide con Higinio Fernández (Valdés, octubre de 1988), del Caja Rural, quien, al contrario que Pasamontes, no llega a la Vuelta a Asturias en un buen momento. «Llevo una temporada bastante mala a causa de caídas, alergias y otras circunstancias, aunque espero poder ayudar al equipo, sobre todo en las fugas». Fernández, que ha participado este año en la Vuelta a Murcia y a Andalucía, entre otras, subirá por primera vez al Naranco como profesional. Aunque reconoce que las cinco jornadas serán duras, cree que en el Acebo se decidirá la carrera. «Es un puerto muy complicado y creo que el que mejor llegue tendrá muchas opciones de ser el vencedor final».
La representación asturiana la completa Joaquín Sobrino (Posada de Llanes, junio de 1982), del Caja Rural, quien ya sabe lo que es ganar una etapa en Asturias al imponerse el año pasado en Avilés. Sobrino participó este mes en la Vuelta a Castilla y León y finalizó quinto en la francesa «Fleche d'Emeraude».
